¿Qué pasará con la obra pública durante el año electoral?
Debería ser el caballito de batalla de la gestión, con el fin de mostrar hechos, pero la situación fiscal de Nación y de las provincias no da para eso. La obra pública fue el motor de la inversión en el país durante los últimos años. La privada se paró. Dependerá de los fondos públicos, pero aún no se vislumbra que haya grandes inversiones.
¿Qué sucederá con las transferencias discrecionales a las provincias? ¿Seguirán pagando el ajuste fiscal nacional?
Insisto, el gran talón de Aquiles es el déficit en las cuentas nacionales y los problemas fiscales de las provincias. Los giros pueden mermar si no se recupera la Nación. De todos modos, creo que pondrán toda la carne al asador para lograr los dos tercios en el Congreso, por la reelección.
¿Se desarmará el esquema de subsidios a los servicios públicos?
No creo que eso suceda, porque significaría aumentar tarifas. Y el año electoral no está dado para eso. Si bien al Gobierno no le importa demasiado la inflación, una suba tarifaria golpeará los bolsillos de los usuarios, muchos de ellos votantes. El problema central es cómo cubrir una expansión del gasto mal asignado.
¿Cuál va a ser la movilidad jubilatoria el próximo año?
-Creo que se mantendrá en los mismos caudales actuales. El Gobierno nacional no tiene modo de zafar de la ley de movilidad, aunque no sabemos cuál puede ser su conducta durante el año electoral. Del mismo modo, pienso que el esquema de asignaciones familiares por decreto se mantendrá, ya que es una fuente de votos.
¿Cómo se van a manejar los reclamos frente al aumento en la presión impositiva resultante del esquema inflacionario?
La presión impositiva es lo que menos le interesa al Gobierno hoy. Ya la vino subiendo porque no tienen otra manera de financiarse, al no haber ingresos. El ajuste se percibió con incrementos de alícuotas y con la revaluación de los inmuebles en algunas provincias.
¿Logrará el Gobierno sortear un escenario de default implícito frente al fallo en favor de los fondos buitres?
Hagan lo que hagan, no termina bien la película porque aún el país adeuda U$S 30.000 millones a fondos buitres, Club de París y Ciadi. Argentina seguirá fuera de los mercados internacionales. Pagan la deuda porque no tienen otra opción. Nadie le da crédito y si le habilitaran, sería caro.